Koh..
¿Qué
hace a un jefe de recursos humanos dejar la profesión que ha desempeñado por
mas de cinco años?
Al graduarme de la universidad tenia la ilusión de cambiar
al mundo, de generar estrategias de cambio social, incluirme al sistema y cambiar lo que se
estaba construyendo políticamente; no con grandes revoluciones, ni grandes
proezas, solamente con la convicción de hacer lo que uno tiene que hacer; si
uno tiene que barrer, barrer de la mejor forma, pero siempre hacerlo de la
mejor manera.
Mi primera experiencia en el gobierno fue como coordinador
de curso de verano, no solo fue mi primer trabajo, si no fue el lugar en donde
entendí que la juventud tiene ganas de hacer, ganas de gritar al mundo “vean, esto es lo que pienso” “mundo mírame”. Con la fuerza y energía de un grupo de
jóvenes logramos atender a mas de tres grupos de niños por mas de un mes,
desafortunadamente la cuestión política nos mando a la banca, por que perdió el
partido que estaba en ese momento en la administración (quiero aclarar que no
es el que nos ayudaba, bueno ningún partido político nos ayudo). En mi país no
importa el trabajo que se realice políticamente no existe una continuidad, esa
fue la conclusión a la que llegue y que me llevo a la industria privada.
Mi primer empleo en la industria privada fue como becario
de recursos humanos en una comercializadora, mi primera meta la plaza (el
puesto formal), después ser analista, luego coordinador y por ultimo jefe; se
imaginan llegar a ser jefe, todo un licenciado; desafortunadamente nunca
imagine que el dueño de la empresa no tuviera ni una gota de idea de lo que
significa tener una empresa, si así es, al dueño le interesaba mas hacer una
oración que ver el análisis de gastos, y digo no esta mal hacer oración, al
contrario; lo que si esta frito es esperar que las cosas se resuelvan sin tomar
decisiones o negarse a los problemas, eso si esta de locos. Mi gran decepción,
en el gobierno fue que no les interesa el desarrollo y en la privada no les interesa
nada, pero en los dos, los que trabajan son los que están de un lado a otro como
pelotitas haciendo funciones que dejan de tener sentido por que solo se quedan
en ideas y nadie tiene tiempo de ejecutarlas.
Me cambie de trabajo; limpiaron mi escritorio, lo
desinfectaron y contrataron al que sigue… llegue a un escritorio limpio y
desinfectado, llegue a una nueva empresa. Los gritos hacían retumbar a las
personas, los maltratos generaron miedo y domesticaron a un grupo de gente, que
triste, aprendieron a vivir así. Esta ves me quede no por el sueño de llegar a
ser un jefe, sino para ayudar a las personas que ya no estaban ahí, cerré mas
de sesenta casos de renuncias a los cuales les pague y entregue su
documentación, pero nunca me sometí fue divertido al principio pero después fue
muy cansado, uno no soporta gritos y tampoco esta obligado a servir como
esclavo.
Trabajar en México es una experiencia muy desagradable, a los
“patrones” no les interesa estudiar, cuidar a su personal o valorar a las
personas, en México, uno como trabajador esta sometido a recibir malos tratos y
malos sueldos, pero la ilusión de ser jefe o gerente, nos impulsa a portarnos
con nuestros compañeros de la peor forma posible, con tal de adquirí un poco mas
de dinero en la quincena o un mejor puesto.
Pero me resisto a creer que sea la única opción… se que en
mi país existen personas que luchan en crecer profesional y humanamente, hoy
tengo el sueño de hacer un lugar en donde el respeto sea nuestra guía de
trabajo, no solo el respeto a los que nos ayuden, si no a todas las personas que
se lleven a su casa nuestro producto, mi meta es hacer cada producto con amor,
con calidad y con una gran ilusión, no de ser jefe, sino que la gente vea a México como ese país tan maravilloso, al país que lucho por no ser sometido, al país
que cambio al mundo, al país al que tenemos que cuidar por que es nuestro, por
ello me comprometo a no ser el mejor panadero del mundo, me comprometo a ser
esa persona que da todo de si por mejorar día a día, me comprometo a ser esa
persona que respeta y entrega lo mejor de sí en su trabajo y en su vida, por
ello es momento de pesar la harina y prender el horno… y si así no lo hiciere, que la nación me lo demande.
¡GOYA! ¡GOYA!
¡CACHUN, CACHUN, RA, RA!
¡CACHUN, CACHUN, RA, RA!
¡GOYA!
¡UNIVERSIDAD!

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